PSICOONCOLOGÍA

La Psicooncología es una rama especializada entre la medicina y la psicología que tiene como objetivo ocuparse de diversos aspectos relacionados con el cáncer: los comportamientos, los estados de salud/enfermedad, la prevención, las relaciones, las emociones, los tratamientos, el manejo de la información, el fomento de hábitos de vida saludables, etc.

LA APARICIÓN DE UN PROCESO ONCOLÓGICO TIENE, GENERALMENTE, UN GRAN IMPACTO TANTO EN EL PACIENTE, COMO EN SU FAMILIA Y SU RED SOCIAL QUE GENERAN CAMBIOS, APARICIÓN DE NUEVAS NECESIDADES Y REDISTRIBUCIÓN DE ROLES.

Los objetivos principales de la Psicooncología son: una atención integral de todos los aspectos (físicos, emocionales, sociales y espirituales) tanto del paciente como de toda su red relacional. La interacción funcional y adecuada del equipo tratante y del paciente y su entorno. Intentar mantener o reubicar las capacidades del paciente, su dignidad y sus afectos. Procurar un contexto lo más favorecedor tanto para la recuperación como para otros posibles desenlaces.

«NO DEBEMOS ACOGERNOS A UN MANUAL, PORQUE CADA PERSONA ES UNA INDIVIDUALIDAD»

LOS PRIMEROS TRABAJOS EN PSICOONCOLOGÍA

datan de los años 50, y la primera unidad especializada de psiquiatría oncológica se crea en el Memorial Sloan-Kettering Center de Nueva York, y desde entonces ha seguido evolucionando hasta nuestros días.

Los psicólogos especializados en Psicooncología deben tener una especialización en esta área, que implica conocimientos de Oncología (localización del cáncer, estadío, tratamientos, etc.), y un trabajo interdisciplinario con el resto de equipo tratante. El trabajo puede ser psicoprofiláctico (es decir en prevención ante determinados tratamientos) cirugía, quimioterapia y radioterapia, con los pacientes hospitalizados, o en consulta, y tanto a nivel individual, con la pareja o con la familia.

En este tipo de intervenciones hay muchos aspectos a tener en cuenta en el paciente: desde el deterioro somático (físico), el significado que le atribuya al cáncer, el mapa de red, el momento histórico del paciente, la personalidad del mismo, y los anteriores eventos traumáticos o experiencias adversas. Por eso no debemos acogernos a un manual, porque cada persona es una individualidad.

El foco del trabajo debe ser lo que conduce al paciente a psicoterapia, que no necesariamente tiene que ser el cáncer. Hay más vida al margen del cáncer, y en bastantes ocasiones el cáncer es la excusa para arreglar otros problemas de la vida.

LO QUE ESPERA EL PACIENTE ES ALIVIO

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